viernes, 19 de junio de 2026

 La IA en la Academia: ¿Herramienta o Trampa?

Cómo equilibrar innovación y honestidad intelectual en la era digital.

Por : Javier Rodríguez Luna.

6 de Agosto del 2025


Introducción

La IA ha revolucionado la manera en que procesamos información, optimizamos tareas y realizamos investigaciones. Sin embargo, su incorporación en el ámbito académico genera debates éticos y prácticos. ¿Debemos limitar su uso? ¿Cómo evaluar el conocimiento real de un alumno si emplea estas herramientas? Este texto explora estas cuestiones desde la perspectiva de un experto en tecnología, quien argumenta que prohibir la IA es tan absurdo como rechazar calculadoras u hojas de cálculo en el pasado. La clave está en adaptar los métodos de enseñanza y evaluación para aprovechar sus beneficios sin perder rigor intelectual.

La IA ¿es una novedad?

Uso IA para todo, desde tempranas horas en el amanecer. Pero... ¿para qué la uso? Soy programador de toda la vida (esa es mi ocupación diaria, de donde proceden mis ingresos, es mi trabajo... y lo hago desde 1979 antes de que apareciera la primera computadora personal de impacto masivo en la sociedad, la IBM PC en 1981).

He visto, a lo largo del tiempo, como en la Universidad Agraria nos obligaban a NO usar regla de cálculo si no unas tablas, libros, impresos, que contenían las funciones logarítmicas para diversos valores. Luego, al finalizar la carrera de ingeniería zootécnica, ya nos dejaban usar reglas de cálculo. Y pasé a la Universidad de Lima en los 80s.. (Administración y luego Ingeniería de Sistemas) donde no nos dejaban usar simples calculadoras de 4 operaciones... pero en una especialización en finanzas (en los 90s) que hice en la misma universidad... el sílabo, en materiales necesarios para llevar el curso, calculadoras financieras de marca HP y de un determinado modelo que ya no recuerdo. Hoy en día el curso de finanzas, en la UPC, se dicta basado exclusivamente en hojas de Excel (por lo tanto hay que conocer las fórmulas para calcular diversos aspectos financieros... y a veces no guardan relación con la manera de calcular con lápiz y papel... ¡son fórmulas de Excel!). Vi a mi abuelo escribir con pluma y tinta, mi madre escribió con pluma fuente y yo escribí con lapiceros de tinta seca. La IA no es más que una herramienta. No va a desaparecer. Y no es "inteligente" (es muy limitada) y es simplemente un programa ampliado que ya conocíamos en los 60s, muy famoso en los 70s, y completamente entendido en los 80s: ELYSA. En los 2010s, en la PUCP, se prohibía que los alumnos tuviéramos celulares o laptops sobre el escritorio o grabáramos las  clases.

En ese mismo momento en Harvard y el MIT se usaban celulares, laptops en clase, y las  mismas universidades grababan, y transmitían, las clases en vivo y en directo, en sus clases diarias para los alumnos presenciales y para el primer sistema de nivel universitario virtual,que hasta ahora existe, llamado EDX.org .

Hemos estado usando IA desde que los traductores de idiomas (google) se perfeccionaron, desde que Yahoo estableció el sistema de buscadores o cuando manejamos PROGRAMACIÓN para manejar grandes volúmenes de data (big data). La novedad es que ya no se necesita ser programador o comandos especiales... la IA se maneja mediante lenguaje común y corriente... y responde de la manera que le indiquemos: coloquial o académica.

Temas para tratar en futuros artículos

Mencionémoslos porque en su simple relación ya van abriendo temas y marcando una pauta de análisis y solución de los problemas imbricados en la temática del uso de la IA.

● Big Data y IA: Revolucionando la Investigación Histórica. Cómo automatizar procesos sin perder el rigor intelectual.

● Más Allá del Plagio: La IA y el Futuro de la Educación. Prohibirla no es la solución, necesitamos adaptarnos.

● De la Regla de Cálculo a la IA: La Evolución de las Herramientas Académicas. Las lecciones del pasado nos permiten enfrentar los desafíos actuales.

● ¿Quién Escribió Esto? La IA y la Crisis de Autoría. Los límites de los detectores y la búsqueda de justicia evaluativa.

● IA y Educación: Un Dilema del Siglo XXI. Ventajas, riesgos y el camino hacia una integración inteligente.

● Sobrevivir a la IA en la Universidad. Necesitamos tener estrategias para alumnos y docentes en la era de la automatización.

● Turnitin vs. Creatividad: La Batalla por la Originalidad. Cómo los falsos positivos están cambiando la evaluación académica.

● IA: ¿Aliada o Enemiga del Conocimiento?. Reflexiones desde la experiencia de un programador e investigador.

● ¿Debemos tener un sano temor hacia la IA o debemos dominarla? Por qué la prohibición es innecesaria y cómo usarla con ética.

¿La IA llamada Turnitin nos acusa de usar IAs?

(Turnitin es una plataforma líder de software utilizada principalmente en el ámbito académico y de investigación para garantizar la integridad académica. Funciona comparando los textos presentados por los estudiantes con una enorme base de datos global para detectar plagio y uso de inteligencia artificial)


El problema, para algunas situaciones, es si debemos o no debemos decir si tal trabajo, o tal parte de un trabajo, ha sido hecho con IA o sin ella. ¿Sin ella? Eso es un imposible. Desde que hacemos una búsqueda en google, de trabajos académicos, hay una IA, ha estado allí desde hace décadas, trabajando, seleccionando, catalogando, y entregando resultados de búsqueda académicos si fuera el caso. Es más... Google, usando su IA desde hace más de 20 años, nos entrega el abstract, el resumen, y aún más. Esto sucede cuando le pedimos a google, o a cualquier repositorio de documentos académicos de alto nivel (Scopus o similares) una simple búsqueda.

El problema, si hay alguno, es no para el que usa la IA si no para quién tiene que evaluar si la persona, el educando, el alumno conoce o no conoce el tema. El tema no puede solucionarse prohibiendo herramientas. ¿Exámenes orales? ¿Pruebas escritas a mano? ¿Sustentación de todo trabajo escrito? No lo sé. Depende de muchos factores adicionales. ¿Usar detectores de IA? No funcionan bien: el mismo TURNITIN, que es el "fiel de la balanza" en términos del nivel de fiabilidad que tienen los detectores de IA, indica que su nivel de detección de plagio es sólo UN factor que el educador, el maestro, debe utilizar para evaluar la totalidad de lo que el alumno sabe o no sabe. Y respecto a la detección de si un trabajo ha sido hecho o no usando la IA... el mismo TURNITIN reconoce que realiza una detección aceptable si el texto está hecho en ingles. Y que recién, año 2025 en que escribo este reporte, está empezando a "aprender" cómo reconocer documentos hechos con IA en idioma castellano. ¿Otros idiomas? Indican que no han entrenado a su IA para que procese otros idiomas (recién están empezando con el español... poca experiencia tienen, dicen, en este idioma).

Este texto, evidentemente, para los que me conocen personalmente, no puede haber sido hecho con IA porque contiene muchas experiencias personales. ¿Para qué voy a usar la IA?

Para que lea este texto y me haga una introducción y un abstract. Luego lo reviso, lo modifico, y cuando todo me parezca que está bien… ¡lo agrego! Es una simple suma: conocimientos, experiencia, creatividad, pensamiento crítico y aplicar, a todo ello, una dósis de algo muy humano como es la heurística (un tanto difícil que alguna IA nos supere en ello).

¿Lo peor que he visto en detección de IA? Si uso un lenguaje académico formal ("Se estima que Pizarro arribó con abundante provisión de vituallas...") y no uso lenguaje coloquial ("Sé que el intrépido Pizarro llegó cargado de comida y armas..."). Para evitar las "detecciones" de TURNITIN hay varias técnicas. ¿Tiene alguna lógica que una persona, como es mi caso, que puede redactar desde el inicio en un tono que quiere ser académico... tenga que modificar su texto original para que no sea "tan" académico y parezca más "original"? Absurdo. Si un niño de 12 años me escribe como un alumno de 4 año de universidad, obviamente debo pensar ¿quién le hizo el trabajo? ¿Un primo con experiencia? ¿Una IA? Pero no se puede pedir a personas, investigadores de todo el mundo, a los que podemos no conocer personalmente, que tengan que cambiar una forma adquirida de redactar desde el inicio en forma académica para que TURNITIN, y sus menos hábiles parientes, que bajen su nivel de lenguaje, sus formas y conocimiento. Es imposible renunciar a lo que ya hemos internalizado (la redacción académica) porque haya suspicacia sobre la autoría de tal o cual idea.

¿Justicia poetica? No. Justicia evaluativa

Otro sí digo... los alumnos deben tener las mismas herramientas que los docentes para revisar si sus trabajos contienen "falsos positivos". Tengo un extenso documento sustentatorio del porqué debe primar un equilibrio (entre educadores y educandos) para que la evaluación sea justa, igualitaria, y no esté sesgada (sin conocimiento del alumno) porque una IA (llamada

TURNITIN) detecta, erróneamente, falsos positivos. De por medio está la nota, la evaluación, del maestro hacia el alumno.

Estamos ante un problema mundial. Las soluciones deben ser adecuadas para cada caso, para cada paradigma. Yo me niego a bajar mi nivel de redacción sólo para que TURNITIN (que es una empresa que no nos permite adquirir una licencia individual, pues su negocio es que las instituciones educativas compren las licencias anuales para sus alumnos, a un costo promedio de tres dólares por alumno) diga, o no diga, si mi redacción procede de una inteligencia artificial o de mi inteligencia personal.

Conclusiones

1. La IA es una herramienta inevitable que, usada con criterio, potencia la productividad y el acceso al conocimiento.

2. Los sistemas educativos deben evolucionar, prohibirla no es la solución; en cambio, se necesitan métodos de evaluación más flexibles y creativos.

3. Los detectores de IA como Turnitin son imperfectos, especialmente en español, y no deben ser la única medida para juzgar la autoría de un trabajo.

4. La transparencia y el equilibrio entre docentes y alumnos son esenciales para evitar falsos positivos y evaluaciones injustas.

5. El futuro exige adaptación, no retroceso: así como se aceptaron calculadoras y Excel, la IA debe integrarse sin miedo pero con responsabilidad


Tomado de : https://tinyurl.com/rm59nue4

viernes, 12 de junio de 2026

NATIONAL GEOGRAPHIC

 

Cómo la actividad humana está alterando los ciclos de lluvias y sequías en la cuenca del río Amazonas

El mayor sistema hídrico del planeta juega un rol clave en el sistema climático mundial. Sin embargo, debido a la explotación humana, la región está sufriendo cambios que ya están afectando a la biodiversidad, al clima y a las personas.

Por Redacción National Geographic

Publicado 21 abr 2022, 03:48 GMT-3

Tomado de : https://tinyurl.com/2ye2p9e5

 

La cuenca del río Amazonas o Cuenca Amazónica es muy, muy grande. En el territorio que abarca cabría cómodamente la India, pero dos veces. Esta dimensión continental implica que los procesos hidrológicos de la cuenca repercuten en el medio ambiente global de diversas maneras. Las altas tasas de precipitación, el gran almacenamiento de agua dulce y el fuerte caudal de los ríos hacen que la cuenca del Amazonas sea un actor clave en el sistema climático mundial. Por eso, cualquier alteración en sus ciclos naturales puede tener repercusiones planetarias.

Un estudio realizado por 20 investigadores latinoamericanos, y publicado por la Reviews of Geophysics en 2021, identificó los cambios en estos ciclos hidrológicos que se produjeron en los últimos 30 años, basándose en los datos de seguimiento por satélite.

Con las imágenes procedentes del espacio, se pudieron analizar las gigantescas dimensiones de la cuenca y la relación entre los procesos hidráulicos, señalando que la acción humana, como la deforestación del bosque y la minería, está influyendo en la distribución de las precipitaciones, las sequías, los periodos de inundación e incluso en la modificación de cursos fluviales completos.

LA ALTERACIÓN DE LOS CICLOS HÍDRICOS NATURALES DE LA CUENCA DEL AMAZONAS

El citado análisis señala que la acción humana y el cambio climático están alterando la distribución de las precipitaciones en la región de la cuenca del Amazonas, identificando zonas en las que las precipitaciones son cada vez más voluminosas mientras que, en otras, la sequía está más presente

Según el estudio, los modelos hidrológicos y climáticos construidos a partir de imágenes de satélite indican más lluvias e inundaciones en el norte de la Amazonia y sequías más severas en el sur de la región. Por consiguiente, el cambio en el ciclo de las precipitaciones también influye en las crecidas y los caudales de los ríos, lo que afectaría tanto a la fauna como a las poblaciones humanas

 

"Los datos apuntan a una reducción de los caudales medios de los ríos del oeste al sur del Amazonas. Mientras que en el norte, hay un escenario de aumento de las lluvias y, en consecuencia, de las inundaciones de los ríos que vienen de Perú y llegan a la Amazonía", expresó Rodrigo Paiva, doctor en Hidrología, Hidroquímica, Suelo y Medio Ambiente por la Universidad de Toulouse, Francia, y uno de los autores del documento.

Es importante destacar, sin embargo, que el cambio en la pluviosidad amazónica no significa que las lluvias en la región no sigan siendo intensas en toda la extensión de la cuenca. Los ciclos pluviométricos anuales varían significativamente, muy influidos por la latitud, el relieve y las características atmosféricas.

La precipitación media anual en la región es de 2.200 milímetros, pudiendo alcanzar valores superiores a los 6.000 milímetros anuales en los lugares denominados hotspots o "puntos calientes" pluviométricos, localizados en la transición entre los Andes y la Amazonía. A modo de comparación, la precipitación media anual de la ciudad de São Paulo es de 1616 milímetros, mientras que en la Ciudad de México puede oscilar entre los 600 y los 1.200 milímetros y, en Buenos Aires, no suele superar los 1.112 milímetros.

"El cambio más importante que observamos en el ciclo hidrológico es la intensificación de los fenómenos extremos", dijo en una videollamada con National Geographic Jhan Carlo Espinoza, doctor en Climatología e investigador peruano adscrito a la Universidad de Grenoble Alpes y al Instituto de Investigación para el Desarrollo, en Francia, y uno de los autores del estudio. 

Lo que la combinación de observaciones desde el espacio y los estudios in situ están mostrando es, en realidad, un aumento de la intensidad de los procesos hidrológicos. "En los últimos años", informó Espinoza, "el período seco en la parte sur de la Amazonía se ha extendido, en media, un mes. Mientras que en el norte, las lluvias son mucho más intensas, provocando crecidas récord en los ríos".

Un ejemplo reciente ocurrió en junio de 2021, cuando el Río Guainía o Negro alcanzó un nivel de inundación severo, por encima de los 30 metros, en el puerto de Manaos, la capital y mayor ciudad del estado brasileño de Amazonas. Este nivel fue el más alto jamás registrado desde que comenzaron las mediciones hace 119 años, según advirtió el Servicio Geológico de Brasil.

 

El efecto de la deforestación en las precipitaciones de la Amazonía

Tal como cuenta Espinoza, la intensificación de algunas variables hidrológicas ha ido en aumento, sobre todo a partir de la década del 2000, con eventos extremos de inundación y sequía que se producen con poco tiempo de diferencia.

Las causas de estos cambios siguen siendo objeto de debate en la comunidad científica, debido a la complejidad del sistema hidráulico de la cuenca del Amazonas. Esto se debe a que las condiciones climáticas y atmosféricas de otras partes del mundo pueden tener consecuencias en la distribución de las precipitaciones en el Amazonas: "El aumento de las temperaturas oceánicas, por ejemplo, hace que llueva más en el norte de la región. Pero el cambio climático global no es el único factor, ya que éste también está muy relacionado con los cambios en la cobertura del suelo en la Amazonia, convertida de vegetación nativa a uso agrícola o minero", explica Espinoza. 

Combinando los datos de satélite sobre las precipitaciones y el uso del suelo en la región del Amazonas, fue posible relacionar el nivel de deforestación con la cantidad de precipitaciones en una región. Y lo que los investigadores analizaron es que cuanto más se deforesta, menos llueve: "Además de llover menos, las precipitaciones se retrasan más, es decir, el período seco se alarga", explica Gabriel Abrahão, investigador de meteorología aplicada de la Universidad Federal de Viçosa, en Minas Gerais, Brasil.

La eliminación de la cubierta vegetal interrumpe el flujo de humedad del suelo a la atmósfera, lo que influye directamente en la temporada de lluvias. Según Abrahão, la diferencia en el inicio de la temporada de lluvias es clara al comparar regiones cercanas, donde una está más preservada que la otra y puede tardar más de una semana en llegar la lluvia a la región más deforestada

"Lo interesante, o quizás preocupante, es que si la cuenca del Amazonas en su conjunto tiene un año en el que llueve bien, el nivel de deforestación no supone ninguna diferencia. Llueve bien en todas partes", dice Abrahão. "Pero en los años en que la lluvia llega más tarde", añadió, "la diferencia es enorme, puede retrasarse hasta 30 días en los lugares más deforestados. Esto es catastrófico para la agricultura y la ecología de la región".

El aumento de la estación seca también está relacionado con el tamaño de la zona deforestada. Según el análisis de las imágenes de satélite de la Misión de Medición de Lluvias Tropicales de la NASA (TRMM, por sus siglas en inglés), considerando un área con un radio de 28 kilómetros cuadrados, las pequeñas fracciones deforestadas, hasta un límite del 57% de deforestación, provocan un ligero aumento de las precipitaciones. Sin embargo, una vez superado este límite, la precipitación media comienza a descender. En grandes áreas (por encima de 224 kilómetros cuadrados), la deforestación conduce sistemáticamente a una reducción lineal de la precipitación media de 4,1 milímetros al año.

 

La extinción de un río pone en riesgo a la Pororoca

La observación de la cuenca del Amazonas a través de satélites permite identificar eventos hidromorfológicos que no se entenderían o que, al menos, serían mucho más difíciles de comprender sólo con estudios de campo. Un ejemplo es el cambio de curso de un río que hizo desaparecer un tramo de 100 kilómetros de su caudal.

Utilizando imágenes del Landsat (el programa de satélites de la NASA para observar la Tierra e investigar los recursos naturales), los investigadores han observado recientemente cómo el curso del Río Araguari, en el estado brasileño de Amapá, fue absorbido por el Río Amazonas.

"Un río con un caudal enorme, que desembocaba en el mar, y que simplemente desapareció en un periodo de dos o tres años", lamentó Abrahão. Según los autores del estudio, el Araguari, cuyo caudal era cinco veces superior al del Río Doce (un importante río del sudeste de Brasil) y que tenía un flujo en su desembocadura de 900 metros cúbicos por segundo, comenzó a desaguar en otros lugares hasta desaparecer, dejando a cientos de personas sin agua, medios de subsistencia y transporte.

El acontecimiento no sólo provocó la desaparición del río, sino que también acabó con la Pororoca, uno de los fenómenos más famosos del Amazonas. Derivado del tupí, pororoca significa "rugido" y corresponde a un acontecimiento natural que consiste en la formación de grandes y violentas olas al encontrarse las aguas de un río con el océano.

La razón de la desaparición: riveras destruidas por la cría de búfalos, la implantación de tres represas hidroeléctricas y la construcción de canales de riego para las granjas cercanas. "El desvío se produjo debido a acciones humanas, como la degradación de la vegetación y el pisoteo de los animales, que crearon las condiciones para que se formara el canal, llevando casi toda el agua hacia el Amazonas", explicó Abrahão.

"El tramo del Araguari era donde se daban las mayores pororocas del Amazonas y ahora simplemente ya no existe, porque el río se ha secado", comentó Alice Fassoni-Andrade, doctora en Recursos Hídricos de la Universidad Federal de Río Grande do Sul (UFRGS) y coautora de la investigación.

 

Las ventajas de estudiar la Amazonía desde el espacio

En las últimas décadas, el Amazonas ha sufrido importantes cambios medioambientales. Las extensas zonas de bosque tropical taladas para su conversión en pastos, tierras de cultivo o para la actividad minera han afectado no sólo al régimen de lluvias de la región, sino también a procesos como la evapotranspiración (transferencia de agua a la atmósfera mediante la evaporación del agua del suelo y la transpiración de las plantas), el transporte de sedimentos, el caudal y el color de los ríos.

Muchos de esas características y alteraciones sólo fueron descubiertas e interpretadas tras el inicio de la era de la exploración espacial. "El Amazonas sirvió de gran laboratorio para el desarrollo de técnicas de monitorización remota por satélite", afirma Rodrigo Paiva, coautor del estudio. Explica que la región era atractiva y funcionaba como un "conejillo de Indias" por tener fuertes signos hídricos, como lluvias muy intensas y voluminosas, ríos enormes y gran amplitud en el nivel del agua, incluso con diferentes colores entre ellos. Por eso, añadió, se trata de un lugar "muy adecuado para probar y desarrollar estas técnicas. Permitió un estudio del entorno y una comprensión de los procesos hidráulicos que no sería posible sólo con mediciones de campo".

Según los investigadores, hay más factores para los cambios hidráulicos en la cuenca del Amazonas que la acción humana en la selva, aunque éste sea un factor importante. Sin embargo, la identificación de la relación entre la explotación del medio ambiente, el cambio climático y los cambios en la hidrología es un subproducto de la investigación que ha recurrido a las misiones espaciales para comprender mejor la inmensidad del Amazonas.

 

 

miércoles, 25 de marzo de 2026

Modelo de cuestionario expositivo.


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7. En un contexto donde el acceso a la educación depende más de la capacidad económica que del talento individual, muchos jóvenes ven limitadas sus posibilidades de desarrollo a pesar de su esfuerzo.
¿De qué forma debería actuar la sociedad frente a esta realidad para garantizar mayor justicia en las oportunidades?
La sociedad debería asumir un papel activo en la reducción de estas desigualdades mediante la implementación de políticas inclusivas y sostenibles. Esto implica no solo ampliar el acceso a la educación, sino también garantizar condiciones equitativas que permitan a todos los estudiantes desarrollarse plenamente. Además, es fundamental promover una cultura de responsabilidad social que valore el mérito y el esfuerzo, reconociendo que el talento puede surgir en cualquier contexto. Sin estas acciones, se continuará perpetuando un sistema que limita el desarrollo de quienes tienen el potencial, pero no los recursos.

8. Al observar que algunos estudiantes con amplios recursos no aprovechan las ventajas que poseen, mientras otros con mayor compromiso quedan excluidos, se evidencia un uso desigual de las oportunidades disponibles.
¿Qué cambios podrían implementarse para lograr una distribución más equitativa de estos beneficios?
Para lograr una distribución más justa, es necesario replantear los criterios de asignación de recursos, priorizando tanto el esfuerzo como la necesidad. Esto podría incluir sistemas de becas más rigurosos, evaluaciones constantes del aprovechamiento de los beneficios otorgados y programas que redistribuyan oportunidades no utilizadas. Asimismo, resulta importante fomentar la conciencia sobre el uso responsable de los privilegios, de modo que quienes tienen acceso a ellos comprendan su valor y el impacto que su desaprovechamiento genera en otros. De esta forma, se contribuiría a un sistema más eficiente y equitativo.

9. Cuando un joven percibe que su futuro no depende de su dedicación sino de su contexto económico, su visión sobre el éxito puede verse afectada significativamente.
¿De qué manera influye esta percepción en la construcción de sus metas personales y profesionales?
Esta percepción puede transformar profundamente la manera en que el joven proyecta su vida. Al sentir que el esfuerzo no garantiza resultados, puede disminuir su motivación y limitar sus aspiraciones, optando por metas más accesibles o incluso abandonando sus objetivos iniciales. Además, puede desarrollar una visión pesimista sobre el futuro, en la que el éxito se percibe como algo inalcanzable. Esta situación no solo afecta su desarrollo individual, sino que también repercute en la sociedad, al perderse el aporte que podría haber brindado si hubiera contado con condiciones más justas. 
(Landaverde.K.D,La Distribución y Concentración de la Riqueza.S.I.2026)